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Escuela Gratuita de Tarot Iniciático

EL TAROT EN POEMA

A continuación puedes ver el ejercicio realizado por Alejandro Jodorowsky en la Escuela Gratuita de Tarot Iniciático, que transmite por su canal Facebook.


EL TAROT EN POEMA: LA RUEDA DE LA FORTUNA

Agazapada en el centro de la esfera como una esfinge impasible,
frente a mí el hombre debe interrogarse a sí mismo, ver la muerte
y la promesa de una vida eterna, entrar en los reinos que derivan,
continuar la ascensión, hacer más lenta la caída, retornar al origen
aportando la experiencia ganada en el camino.
Cierre de una etapa, purificación de las entrañas,
certitud de un nuevo ciclo, vidas sucesivas,
delimitación de un universo blando, espiral que conduce al ser a su
morada.
En el enjambre de astros que giran alrededor de un grito,
son flores fósiles los budas que muestran el camino,
un río de lava las montañas que parecen sostener el cielo,
la suerte y la desgracia ruedan sumidas en el mismo dado.
En tanto que los cuerpos se hacen blancos y echan alas,
las palabras se condensan para llover como puñales.
Ruleta de casino sin número premiado, ofrezco la clemencia donde
el azar es verdugo.
Subiendo por el lomo de un animal que muerde su cola,
mientras bajo por raíces que son ramas,
piel vacía entre catástrofe y germen, de la materia al alma,
del alma a la materia, mi razón navega abrazada a la locura.
Aunque el mundo tenga la execrable consistencia de los espejismos,
aunque nada parezca ser idéntico a su forma, aunque ningún equilibrio
resulte asegurado,
aunque la vida dependa de un capricho inclemente,
para obtener el don prometido busca la manivela que me hace
girar.
Si unes tus manos al fondo de la rueda, ellas derramarán el fuego
serpentino
capaz de rasgar el velo, para que en el impensable mar de sombras
descubras el paraíso de la totalidad interna:
una serie de vórtices a manera de flores,
gimiendo de éxtasis en la superficie de tu doble.
La razón estrangulada por la luna se convierte en un peligro mortal
al excluirte del destino colectivo: no hay ningún dios más allá de ti
mismo.
De féretro en féretro, de cuna en cuna, sueño sin sueños, cesa de
pensar que mis giros son un castigo.
Acepta los fracasos, reconsidera y utiliza lo adquirido,
reposa sobre las aguas primordiales, déjate borrar por la niebla,
no pidas que te amen, tú eres el amor; no pidas que te vean,
tú eres la visión; ahí donde no están tus sentidos ni tus ideas ni tus
deseos,
estás tú; eres el parto continuo que no es tal,
la muerte y el nacimiento son cambios aparentes.
Tú eres el que cae y eres tú el que danza,
ni arriba ni abajo ni en el centro
eres el canto de la ilusión. Todo rechazo es una oportunidad, todo
fracaso un cambio de camino,
todo final una fiesta…
En el momento del regreso la memoria arde con alegría
de un fuego de artificio. No sólo el mundo
va cambiando sino también el ojo que lo mira.
Si un dios me ha lanzado a rodar,
quizás ahora llora implorando que me detenga.
Aníbal Morales Rivera

Explorador, investigador y practicante desde hace más de 18 años de una vía de trabajo que integra el autoconocimiento, el emprendimiento y la innovación social. Soy ingeniero, máster en educación, emprendedor y apasionado por el crecimiento personal y la innovación.